Los puertos españoles ya dan por sentado que sus proyectos deben diseñarse en función de criterios de flexibilidad y diversificación
Por Alejandro Flores García –
11 marzo, 2026
El nuevo orden mundial marcado por una tensión geopolítica constante, sumado al uso del comercio internacional como elemento de presión y la entrada en vigor del Emissions Trading System (ETS) en Europa, ya está impactando en la forma que tienen los puertos de elaborar sus planes estratégicos. Así se evidenció en la segunda mesa redonda que se organizó durante la jornada de El Canal en Madrid, donde estuvieron representados algunos de los principales puertos españoles.
“Vivimos en un mundo muy turbulento, siempre lo ha sido, pero después de la Segunda Guerra Mundial nos acostumbramos a una sensación de desarrollo con un crecimiento bastante sólido y regular. El 2001 fue un año muy simbólico que marcó una trayectoria, con los atentados a las torres gemelas, que cambiaron el panorama de la seguridad a nivel internacional con ataques no directos; el estallido de la burbuja de las puntocom, y la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Desde la pandemia, la logística no ha recuperado la regularidad”, introdujo el subdirector de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena.
El puerto de Valencia denuncia una hiperregulación con el ETS
Esta inestabilidad prolongada ha impactado en la forma que tenían los puertos de elaborar sus planes estratégicos, a lo que se le suman las consecuencias del Emissions Trading System (ETS) en su conectividad. Frente a este contexto, “es muy difícil elaborar planes estratégicos a años vista, todos hemos ido a duraciones más cortas”, aseguró la presidenta del puerto de Valencia, Mar Chao. En este sentido, se refirió especialmente a la presión que suponen la prolongación de las tramitaciones administrativas y su efecto en unos planes de empresa que deben adaptarse a un mundo en constante cambio: “Todo lo que podamos hacer para simplificar procesos, sería muy positivo”.
Para la presidenta del puerto de Valencia, “si no somos competitivos en precio estamos fuera del mercado”, por lo que “es importante la conectividad marítima y terrestre”. Al respecto, se refirió directamente a las consecuencias que está dejando la aplicación del ETS: “El ETS es el perfecto ejemplo del daño que puede hacer la hiperregulación europea; nos estamos pasando de frenada, porque el transporte marítimo es el más sostenible (emisiones/tonelada transportada), y todos los puertos estamos volcados con la sostenibilidad con inversiones multimillonarias, pero nos estamos tirando un tiro en el pie con una nueva tasa” que solo se aplica en la Unión Europea.
Mar Chao, presidenta del puerto de Valencia
“El ETS es el perfecto ejemplo del daño que puede hacer la hiperregulación europea; nos estamos pasando de frenada”
La burocracia paraliza proyectos en Tarragona
Y es que para un polo petroquímico como lo es Tarragona, la definición de estrategias se vuelve aún más compleja. “El cambio más profundo es ver cómo planificamos las infraestructuras. Tradicionalmente lo hacíamos en función de escenarios de crecimiento bastante previsibles, pero hoy en día eso ya no sirve, la geopolítica altera el mercado. La vertiente energética también está influyendo muchísimo en los puertos. Ello hace que los planes estratégicos cada vez sean más cortos y estén al servicio de toda la cadena logística, no solo del lado marítimo”, desgranó la jefa del Departamento Comercial y Desarrollo de Negocio del puerto de Tarragona, Genoveva Climent.
Por esta razón, políticas como el ETS o las demoras burocráticas resultan en una “fuga de tráficos y de inversiones”, subrayó Genoveva Climent. La representante del puerto de Tarragona puso como ejemplo la situación del cluster petroquímico y proyectos como la Ecoplanta de Repsol, que se encuentran bloqueados por la parálisis administrativa: “Por cuestiones burocráticas y la falta de una política seria, basada en datos contrastados y análisis que vayan más allá del tweet, inversiones estratégicas como el TarraCO 2 no tienen ni la primera fase aprobada”, lamentó Climent, en referencia al almacén de CO2 proyectado por Repsol frente a la costa de Tarragona.
Genoveva Climent, jefa del Departamento Comercial y Desarrollo de Negocio del puerto de Tarragona
“Por cuestiones burocráticas y la falta de una política seria, basada en datos contrastados y análisis que vayan más allá del tweet, inversiones estratégicas como el TarraCO 2 no tienen ni la primera fase aprobada”
El puerto de Santander apuesta por la versatilidad
Pasando a los puertos ubicados más al Norte, el de Santander también diseña sus nuevos planes estratégicos en base a criterios cada vez más imprescindibles. Su presidente, César Díaz, mencionó los criterios de “flexibilidad, versatilidad y ser capaces de plantear cambios en la estructura del puerto para hacer frente a la coyuntura de cada momento, por lo que no podemos quitarnos grados de libertad”, reclamó, poniendo como “claro ejemplo” el ETS para una infraestructura donde el short sea shipping (SSS) y el tráfico ro-ro es fundamental.
“Estamos notando que empieza a existir una cierta basculación hacia la carretera, sería un desastre y, en el caso del puerto de Santander, una afectación muy importante”, describió César Díaz. Así, el puerto de Santander está apostando por la digitalización y la innovación como “claves para ser más eficientes, confeccionando procesos donde la información y el dato pueda compartirse, sea seguro, esté depurado y permita una trazabilidad completa de la mercancía, de tal manera que con esa información puedan tomarse decisiones al momento para que la sincro modalidad esté lo más ajustada posible”.
César Díaz, presidente del puerto de Santander
“Flexibilidad, versatilidad y ser capaces de plantear cambios en la estructura del puerto para hacer frente a la coyuntura de cada momento”
Oferta de servicios diversificada en el puerto de Bilbao
Andima Ormaetxe, director de Operaciones, Comercial y Logística del puerto de Bilbao, subrayó que, más allá del desarrollo de infraestructuras, el sector debe centrarse en la adaptabilidad de los servicios y en la «solvencia financiera» para afrontar los cambios. Así, se ha pasado de un modelo que respondía a su hinterland más local, a una integración vertical donde la mercancía global. “Hemos salido del ámbito local invirtiendo en activos como los depots para apoyarnos en el ferrocarril; ahora una mercancía de Madrid puede salir por cualquier punto, ya sea tren, carretera o avión”.
Ante esta diversificación de la oferta, Ormaetxe defendió que el papel de los puertos es competir como dentro de la cadena logística. El reto, aseguró, la colaboración: “El gran cambio consiste en empezar a pensar en extender alianzas estratégicas entre los diferentes actores del sistema”.
Andima Ormaetxe, director de Operaciones, Comercial y Logística del puerto de Bilbao
“El gran cambio consiste en empezar a pensar en extender alianzas estratégicas entre los diferentes actores del sistema”
El puerto de Barcelona reclama flexibilidad
Hubo un consejero independiente de Repsol que, en el 2019, le dijo al puerto de Barcelona que los planes estratégicos debían hacerse de año en año. Quizás fue exagerado, pero en lo que Jordi Torrent, jefe de Estrategia del puerto de Barcelona, está de acuerdo, es en que “estamos obligados a anticiparnos a las tendencias, no equivocarnos mucho, porque equivocarse es casi imposible de evitar, y adaptarnos en la medida de lo posible”. Esta flexibilidad común en todos los puertos, en el de Barcelona se atajará mediante la creación de un comité de estrategia y de negocio que “module la ejecución del Plan Estratégico 2026-2030”.
Respecto al ETS, Torrent fue claro: “En 20 años que llevo en el puerto, hay pocas cuestiones que me generen más frustración que esta, y la única solución pasa por suspender su aplicación, porque las modificaciones mitigan algunos de los riesgos, pero la mayor parte de ellos no desaparecen. Es el caso de la fuga de carbono y de transbordos a puertos de terceros países, el trasvase de las mercancías del SSS a la carretera, y la reducción del número de escalas en puertos españoles”.
Jordi Torrent, jefe de Estrategia del puerto de Barcelona
“No hay tema más frustrante que el ETS y la única solución pasa por suspender su aplicación”
El puerto de Vigo y su imprescindible automoción
Toda esta volatilidad global y su traslado en los planes estratégicos portuarios tiene su colofón en el puerto de Vigo, muy vinculado al tráfico de automóviles gracias a su tejido industrial especializado. José Ignacio Villar, jefe del Departamento de Explotación del puerto de Vigo, advirtió que “tener a Stellantis supone un tráfico cautivo, pero también una duda continúa; hoy el vehículo que se fabrica en Vigo, mañana se fabrica en Turquía y nosotros no podemos hacer nada”, evidenciando cómo las decisiones de las multinacionales escapan al control de puertos como el de Vigo.
José Ignacio Villar, jefe del Departamento de Explotación del puerto de Vigo
“Hoy el vehículo que se fabrica en Vigo, mañana se fabrica en Turquía, y nosotros no podemos hacer nada”
La jornada la cerró el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, subrayando que la incertidumbre es una realidad estructural “a la que debemos acostumbrarnos”. Según Santana, “las tensiones geopolíticas han forzado cambios, como el desvío de rutas por el Cabo de Buena Esperanza, si bien el sistema portuario estatal respondió de manera resiliente, rápida y ágil a esos incrementos de demanda inesperados, por lo que la inestabilidad nos obliga a una búsqueda de nuevos mercados con mayor habilidad y diversificación estratégica”, concluyó.

Gustavo Santana, presidente de Puertos del Estado
“La inestabilidad nos obliga a una búsqueda de nuevos mercados con mayor habilidad y diversificación estratégica”








