El puerto de Tarragona pide un acuerdo entre estibadores y empresas para no poner en riesgo los tráficos

15 septiembre, 2022

La Autoridad Portuaria ha observado cómo las estadísticas mensuales muestran cómo la descarga de cereales en agosto ha bajado un 45% respecto al mismo mes del año anterior, a pesar de haber buques pendientes de descarga. Mientras en agosto del 2021 se descargaron 633.300 toneladas, en el mes de agosto pasado fueron de 347.800 toneladas

La Autoridad Portuaria de Tarragona (APT) ha evaluado los graves efectos que está produciendo sobre el tráfico agroalimentario del puerto, principalmente, la bajada de productividad de los estibadores y se ha decidido a intervenir, así como hacer un llamamiento a trabajadores y parte empresarial para que se alcance un acuerdo satisfactorio para ambas partes. En un comunicado, la APT ha reclamado una actitud positiva a los trabajadores y a las empresas de la estiba para que lleguen a un acuerdo «a la altura de las necesidades y de las expectativas de futuro del puerto de Tarragona y del territorio». La APT se pronuncia, así, a favor de una solución pactada para salir de “la situación actual de modernización del funcionamiento del sector de la estiba en Tarragona, a raíz de los últimos cambios legislativos”. Estos cambios son la consecuencia de la aprobación del último V Acuerdo Marco sectorial Estatal de la Estiba, el pasado día 8 de abril, que ha supuesto un cambio normativo hacia una “mayor liberalización, lo que implica que trabajadores y empresas tengan que diseñar un nuevo marco de relaciones laborales y de organización del trabajo”.

El presidente del puerto, Josep M. Cruset, ha afirmado que «la APT necesita que este proceso se afronte con una actitud positiva de trabajadores y de empresas de la estiba para alcanzar un acuerdo que responda a las necesidades y a las expectativas de futuro del puerto de Tarragona y del territorio, con una organización del trabajo moderna y transparente que garantice unos servicios portuarios eficientes y competitivos».

Ante esta situación, la APT ha desplegado los mecanismos de información y coordinación para hacer el seguimiento del desarrollo del proceso de cambios en la estiba del puerto. La APT ha multiplicado desde la semana pasada los contactos con representantes sindicales de la estiba y de las empresas estibadoras, así como, con otros sectores implicados: con las diferentes administraciones competentes, con los sectores económicos afectados, miembros de la comunidad portuaria y agentes de la cadena logística con el fin de propiciar un clima favorable para un diálogo que favorezca una solución rápida.

En el marco de estos contactos, este jueves, los responsables de la APT han celebrado una reunión con las principales patronales del sector del cereal para informarles de la situación y de las medidas que el puerto de Tarragona está adoptando con el fin de recuperar el ritmo normal de actividad. En la reunión ha participado la Lonja de Cereales de Barcelona, ACTIC (Asociación Catalana de Fabricantes de Alimentos Compuestos), AECEC (Asociación Española de Comercio Exterior de Cereales), ACCOE (Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España) y representantes de las empresas estibadoras que operan cereal en el puerto de Tarragona.

Medidas para recuperar la actividad

El anuncio de la liquidación del Centro Portuario de Empleo (CPE) ha coincidido con un periodo de bajos rendimientos de las operaciones de carga y descarga en el puerto de Tarragona. La APT ha requerido a las empresas estibadoras «que activen los mecanismos necesarios para descongestionar el puerto y atender debidamente las cargas y descargas de buques que actualmente se encuentran en el puerto y las escalas futuras, así como otras tareas complementarias como el transporte horizontal y las entregas, de acuerdo con las obligaciones de continuidad y regularidad adecuadas para solucionar esta situación».

La Autoridad Portuaria ha observado cómo las estadísticas mensuales muestran cómo la descarga de cereales en agosto ha bajado un 45% respecto al mismo mes del año anterior, a pesar de haber buques pendientes de descarga. Mientras en agosto del 2021 se descargaron 633.300 toneladas, en el mes de agosto pasado fueron de 347.800 toneladas.

El presidente del puerto explica que «el puerto es un motor del país y no se puede poner en riesgo a los múltiples sectores económicos que dependen de él. Del puerto también dependen numerosos colectivos profesionales de la cadena logística y del sistema productivo, como, por ejemplo, camioneros, ganaderos y trabajadores de centros de producción de la alimentación, automoción y papel, entre muchos otros».

Sectores económicos en riesgo

Los contactos mantenidos por la APT con administraciones, representantes de los sectores económicos y agentes de la cadena logística han puesto de manifiesto que “algunos de los efectos en la economía son el aumento de precios en los productos finalistas para el consumidor, la pérdida de puestos de trabajo en la misma operativa, en transportistas autónomos, ganaderos, trabajadores de centros de producción de la alimentación, el automóvil y el papel, entre muchos otros. Y al mismo tiempo, puede significar la pérdida de oportunidades y de tráficos existentes, y consecuentemente, puede producir una pérdida de capacidad de crecimiento económico y de bienestar del territorio, si el Port no puede hacer frente a los retos de futuro, como por ejemplo la diversificación de tráficos y el aumento de tráficos”, señala la Autoridad Portuaria.

El puerto de Tarragona es el puerto del Estado y del Mediterráneo con mayor volumen de tráfico de cereales, destinados a la fabricación de piensos para animales de granja. Unos 140 millones de animales de granja del hinterland del puerto de Tarragona -que incluye Catalunya y Aragón, pero también Norte de Valencia, La Rioja, Navarra y la zona este de ambas Castillas- dependen durante el año del suministro de cereal desde Tarragona. En los mismos términos, por los muelles de Tarragona entra acero que suministra materia prima a la industria del automóvil de todo el Estado y también es la principal puerta de entrada de pasta de papel destinada a la industria papelera del Camp de Tarragona que fabrica el 50% del papel higiénico consumido en el Estado español.

“El puerto es un eslabón estratégico de la cadena logística del Norte de la Península Ibérica y de la economía de la provincia de Tarragona, ya que muchas mercancías y materias primas que alimentan las industrias y servicios del Catalunya, Aragón y el Camp de Tarragona pasan por los muelles de Tarragona y necesitan de un servicio que dé garantías de funcionamiento en tiempo y forma. Por ello, la operativa de carga y descarga de buques se convierte en clave para el futuro económico del Camp de Tarragona», señala el comunicado de la Autoridad Portuaria de Tarragona.

Liberalización del sector

La aprobación del último V Acuerdo Marco sectorial estatal de la estiba el pasado día 8 de abril ha supuesto un cambio normativo hacia una mayor liberalización de este sector. El acuerdo ha tenido que conjugar el nuevo marco legal del sector de la estiba con el cumplimiento de las sentencias del TJUE. Unas sentencias del 2014 y 2017 en las que se fallaba en contra del Estado español por considerar que las barreras impuestas por la legislación española, que mantenían la exclusividad, vulneran el principio de libertad de establecimiento recogidas en el tratado fundacional de la UE.

Desde entonces, cada puerto debe concretar una nueva organización propia, pero siempre al amparo del Acuerdo Marco. En este sentido, con el cumplimiento de las sentencias del TJUE y de la Audiencia Nacional, el texto de este nuevo Acuerdo Marco garantiza la libre competencia e introduce mejoras en las relaciones laborales del sector. Entre los cambios introducidos en este acuerdo está, entre muchos otros, la libertad de contratación de trabajadores por parte de las empresas y de organización de la formación por parte de estas mismas empresas.

El caso en Tarragona

En el caso del puerto de Tarragona, ha comportado la disolución y liquidación de Estarraco, el Centro Portuario de Empleo (CPE), por parte de las empresas estibadoras. Esta decisión ha ido acompañada de una oferta, por parte de las empresas, de subrogación de la totalidad de los trabajadores. Este ofrecimiento de subrogación garantiza la recolocación de todos los trabajadores adscritos al CPE en una de las 5 empresas estibadoras que operan en el puerto con el reconocimiento y mantenimiento de todos sus derechos laborales: categoría, salario, antigüedad, etc. Estos días está abierto un período de consulta con los trabajadores para estudiar los criterios y condiciones de subrogación y poder encontrar una solución entre las dos partes.

Es por esta razón que, ante esta situación, la APT «reclama una actitud positiva a trabajadores y empresas de la estiba para alcanzar un acuerdo a la altura de las necesidades y de las expectativas de futuro del puerto de Tarragona y del territorio con una organización del trabajo que garantice unos servicios portuarios eficientes y competitivos», concluye el comunicado del puerto catalán.

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