La persistencia de una inflación alta provocará una reducción del tráfico de contenedores mundial

Los actores del comercio internacional dudan de que una desaceleración de los flujos por los altos precios reduzca la congestión portuaria

APM Terminals

JUAN CARLOS PALAU Valencia

29 de abril de 2022

La crisis de las materias primas y el incremento de los precios de la energía en los últimos meses han disparado los niveles de inflación. A ello, se ha sumado la invasión rusa de Ucrania, lo que ha empeorado aún más la situación. El efecto de esta inflación en el transporte marítimo de contenedores hasta la fecha no es muy significativo, pero algunos expertos apuntan que, de mantenerse estos niveles, la inflación puede actuar como elemento de desaceleración en el consumo y, por ende, motivar una reducción del tráfico de contenedores. “Cómo reaccionen los consumidores a los altos niveles de inflación es una de las mayores incógnitas a la hora de intentar predecir las perspectivas del mercado de contenedores”, ha subrayado la consultora británica Drewry, que ha apuntado que el crecimiento mundial “de la manipulación portuaria se ha ralentizado en los últimos meses y otro aumento repentino del coste de la vida solo serviría para disminuir aún más las perspectivas”.

Una de las mayores incógnitas es cómo reaccionen los consumidores a los altos niveles de inflación

Drewry ha apuntado que se puede prever un escenario, “que por el momento consideramos como una probabilidad muy baja, en el que una economía con problemas de inflación provoque una contracción inesperada de la demanda de contenedores”. Sin embargo, la federación española de transitarios (Feteia) ha manifestado que si la inflación “se mantiene mucho tiempo en los niveles actuales, sí creemos que podría provocar una reducción del comercio y del tráfico de contenedores”. La organización ha señalado que el “elevado precio de los fletes ya viene de lejos y, evidentemente, esto está teniendo un impacto en la inflación, pero no ha provocado hasta ahora un bajón demasiado pronunciado en el comercio internacional”.

“Es posible una reducción de tráficos en algunas áreas pero no será igual en todos los lugares”
Aurelio Martínez Presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia

El director general de la firma transitaria marítima JCV Shipping & Solutions, Óscar Calvo, ha apuntado que, más que los altos niveles de inflación, “es la suma de factores lo que puede provocar una reducción del tráfico de contenedores”. Óscar Calvo ha recordado que llevamos “dos años en los que las materias primas no han dejado de subir, de desabastecimiento de determinados materiales que se tienen que incorporar a un proceso productivo y de retrasos en el suministro de esos materiales y su transporte, así como de fletes marítimos en máximos históricos”. En este sentido, el operador logístico Lamaignere ha explicado que las consecuencias de la inflación “y la subida de tipos no van a tener un efecto importante en este primer semestre del que ya hemos consumido casi dos tercios”. Sin embargo, han advertido desde Lamaignere, “sí es posible que para el segundo semestre del año nos encontremos con una redistribución de tráficos con otros orígenes diferentes a los actuales”.

LA INFLACIÓN EN ESPAÑA SE REDUCE UN PUNTO Y MEDIO EN EL MES DE ABRIL
La inflación anual estimada del Índice de Precios de Consumo (IPC) en abril es del 8,4%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este indicador supone una disminución próxima a los 1,5 puntos en su tasa anual, ya que en el mes de marzo se situó en el 9,8%. “La evolución es debida”, ha señalado el INE, “a los descensos de los precios de la electricidad y los carburantes”. La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta un punto, hasta el 4,4%, que, de confirmarse, “sería la más alta desde diciembre de 1995”, ha corroborado la entidad.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, ha reconocido que siempre que hay inflación “se produce un efecto directo, que es el empobrecimiento de las áreas que la sufren”. Aurelio Martínez ha destacado que es “posible que se reduzcan los tráficos en algunas áreas del mundo, pero no será igual en todas partes, porque la inflación no será la misma en todos los lugares”. Así, el presidente de la institución portuaria valenciana ha adelantado que, en el caso de los “países productores de energía, recibirán más rentas al incrementarse los precios y hay que ver dónde y qué van a comprar con estas nuevas rentas”. Lamaignere ha subrayado, en este sentido, que la inflación “tendrá un impacto en el coste de transporte de ciertas mercancías que habrá que conseguir en mercados alternativos y con precios diferentes a los que se venían barajando hasta la fecha”.

¿TRAERÁ LA DESACELERACIÓN LA TAN DESEADA REDUCCIÓN DE LA CONGESTIÓN?
La consultora británica Drewry sostiene que cabe “la posibilidad de que una desaceleración del comercio sea lo suficientemente pronunciada como para liberar parte de la presión sobre la cadena de suministro de contenedores, dando a los puertos el respiro necesario para salir del ciclo de congestión“. Sin embargo, los actores sectoriales consultados no se han mostrado tan convencidos. De hecho, Feteia afirma que “es mucho decir en estos momentos”. En el contexto actual, han continuado desde la federación transitaria española, “es cierto que es una deducción lógica pensar que, si se produce una desaceleración del comercio por la inflación, podría bajar la demanda y, por tanto, la presión sobre la cadena de suministro de contenedores”. Ahora bien, estamos “hablando de futuribles y no sabemos a cuánto ascenderá la inflación ni cuánto tiempo estará en unas cifras tan elevadas”.

Los transitarios españoles apuntan al comportamiento de la oferta como un factor para la posible descongestión

Los transitarios españoles han manifestado que, además del comportamiento por el lado de la demanda, “habrá que ver el comportamiento por el lado de la oferta”. Habrá que analizar “si se mantienen los blank sailings en unas cifras tan elevadas como hasta ahora, lo cual podría amortiguar el impacto de esta posible desaceleración del comercio”, han argumentado desde Feteia. De hecho, hay que estudiar “las variaciones de la capacidad de consumo plaza por plaza, para ver si se produce esta deseable descongestión, pero entendemos que no es una cuestión tan sencilla”. También recuerdan desde los transitarios españoles, como Aurelio Martínez (Autoridad Portuaria de Valencia), que “la inflación no ha subido de manera uniforme en todo el mundo, por lo que el impacto en el consumo será muy variado”.

“Si se libera la cadena, tendremos oportunidades para optimizar la nueva normalidad marítima”
Óscar Calvo Director general de JCV Shipping & Solutions

Óscar Calvo (JCV Shipping & Solutions) ha citado la influencia que tiene la escala regular de megabuques, “que tensiona la cadena logística tierra adentro, cambiando la forma de trabajar que hasta ahora conocíamos”. En este asunto, ha aclarado que la “eficiencia que provocan las economías de escala en la parte marítima con buques de 24.000 teus, crea en la parte de tierra puntas de trabajo a las que le siguen periodos de baja productividad que generan ineficiencias difíciles de compensar”. De cualquier forma, ha añadido el directivo de la transitaria marítima, “si se libera la cadena de suministro por la desaceleración, tendremos oportunidades para optimizar los procesos que la nueva normalidad marítima nos traerá”.

A su juicio, si hay desaceleración, “habrá menos mercancías que transportar, disminuirán las congestiones en los puertos, los buques recuperarán sus tiempos de tránsito y oferta y demanda se igualarán, reduciendo el importe de los fletes marítimos”. En este mismo sentido, se ha pronunciado el presidente del puerto de Valencia, que ha subrayado que el problema “actual de la congestión está provocado porque los contenedores llenos no se están gestionando debidamente en el emisor (China) y en el receptor (Estados Unidos)”. Si se libera la presión, “la cadena de suministro recuperará su agilidad”, ha vaticinado Aurelio Martínez.

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