Según TT Club, los recintos portuarios dependen de sistemas eléctricos para grúas o bombas, lo que les hace vulnerables en episodios de estas características
Por El Canal Marítimo y Logístico –
10 abril, 2026
TT Club, la aseguradora mutua especializada en el transporte de mercancías y logística, ha advertido de que los cortes de suministro eléctrico, ya sean causados por la inestabilidad de la red, fenómenos climáticos o fallos técnicos, “pueden tener efectos en cascada en las redes de transporte y logística”.
Según la aseguradora, con el envejecimiento de las redes energéticas y la creciente dependencia de sistemas digitales y eléctricos, “la amenaza de interrupciones va en aumento, con importantes implicaciones comerciales, de seguridad y aseguradoras”.
En este sentido, pone de ejemplo al apagón del 2025 en la Península Ibérica, el cual “ilustró de forma contundente cómo el fallo de un solo transformador puede paralizar las operaciones de transporte en varios países durante horas”.
Los puertos, especialmente vulnerables a los apagones
A medida que los sistemas energéticos evolucionan para integrar fuentes renovables, “aumenta la complejidad de mantener un suministro continuo”, apunta TT Club. La reciente incertidumbre en la política climática y energética global -incluidos los reveses en los esfuerzos internacionales para descarbonizar el transporte marítimo-, “podría retrasar las inversiones y la coordinación necesarias para estabilizar las redes eléctricas del futuro”.
Al mismo tiempo, los puertos dependen más que nunca de sistemas eléctricos para grúas, bombas, seguridad y operaciones digitales, “lo que los hace especialmente vulnerables cuando se produce un apagón”.
Acciones clave para los operadores de puertos y terminales
Para reforzar la resiliencia y garantizar la continuidad del negocio durante interrupciones del suministro eléctrico, TT Club señala las siguientes acciones clave para los operadores de puertos y terminales:
Realizar una evaluación de criticidad para identificar los sistemas esenciales y los tiempos de inactividad aceptables.
Incorporar redundancias en la infraestructura de TI, garantizando que los sistemas críticos y los canales de comunicación sigan operativos durante los cortes.
Establecer planes sólidos de suministro eléctrico y combustible de emergencia, incluyendo grupos electrógenos debidamente mantenidos y baterías de respaldo.
Desarrollar y formar al personal en procedimientos de parada segura para evitar lesiones y daños en los equipos durante un apagón.
Reforzar la resiliencia de las comunicaciones, por ejemplo, mediante el mantenimiento de radios VHF y listas de contacto en papel en caso de fallo de las redes.
Planificar la recuperación, teniendo en cuenta que la puesta en marcha de sistemas de alta tensión debe gestionarse con cautela para evitar daños adicionales.
La planificación proactiva, la mejor forma de proteger las operaciones
La planificación proactiva -incluidos simulacros periódicos y la coordinación entre departamentos- “sigue siendo la forma más eficaz de proteger las operaciones y al personal ante una pérdida de suministro eléctrico”, remarca TT Club.
“Los cortes de suministro eléctrico antes eran inconvenientes poco frecuentes, pero están siendo cada vez más habituales. Los puertos y terminales deben integrar esta realidad operativa en su planificación de resiliencia”, explica Dorota Jilli, suscriptora senior para el Mediterráneo en TT Club. “Para proteger a las personas y las operaciones cuando ocurre lo inesperado, es fundamental prepararse para los apagones, ensayar procedimientos de parada segura y garantizar la comunicación cuando los canales habituales no están disponibles”.
A medida que el comercio mundial depende de una infraestructura cada vez más interconectada, “invertir en resiliencia energética se ha convertido en una necesidad empresarial más que en una mera contingencia”. Al integrar la preparación frente a cortes de suministro eléctrico en las operaciones diarias, “los puertos y terminales pueden reforzar su papel como nodos fiables de la cadena logística global, manteniendo la carga en movimiento de forma segura y eficiente incluso cuando el suministro eléctrico se interrumpe”, concluye TT Club.
¿Cómo afectó el apagón del 2025 a los puertos españoles?
Tal y como informó el Canal Marítimo y Logístico, muchos fueron los puertos que se vieron afectados por el apagón en la Península Ibérica de abril del 28 de abril del 2025.
En el caso del puerto de Algeciras, se vio obligado a detener la actividad en sus terminales de contenedores. La estiba no pudo trabajar debido a que las grúas no funcionaban, salvando los grupos electrógenos la actividad de algunas empresas.
En el puerto de Barcelona, fueron los grupos electrógenos los que paliaron la caída de la tensión en el recinto portuario, mientras que en Valencia y Tarragona los equipos autónomos consiguieron salvar del apagón a unas terminales que consiguieron trabajar con cierta normalidad.
En cambio, el puerto de Bilbao apenas notó el apagón gracias a la maquinaria propulsada por combustible convencional y los grupos electrógenos. Almería, Carboneras o Avilés fueron otros de los recintos afectados, pero en menor grado que los anteriores.

A nivel europeo, otros apagones importantes fue el de septiembre del 2003 en Italia, donde puertos como el de Génova se vieron gravemente afectados. Más recientemente, el puerto de Rotterdam sufrió un apagón que obligó a la refinería de BP -una de las más grandes de Europa- a paralizar su actividad durante varias horas.

