Cosco pide derecho de veto en el consorcio de MSC para comprar Hutchison 

El verdadero objeto de deseo de China son las terminales en Europa del grupo privado, no las de Panamá, según The Walt Street Journal 

Instalaciones de Hutchison en el puerto de Rotterdam | CK Hutchison 

Iñaki Carrera Bilbao 

22 de julio de 2025 

El Gobierno de Xi Jinping ha dado otra vuelta de tuerca más a la venta de Hutchison Ports al consorcio que lidera Mediterranean Shipping Company (MSC), en el que también participará Cosco Shipping Corporation. El grupo marítimo estatal chino está demandado tener derecho de veto o poderes similares en la entidad que se hará cargo de la red de 43 terminales de contenedores, incluidas las dos del canal de Panamá, que la filial de CK Hutchison Holdings tiene fuera del país, informa Bloomberg. Cosco argumenta que este derecho es necesario para bloquear cualquier decisión que pueda perjudicar los intereses del país. 

Al mismo tiempo, en un amplio análisis, The Walt Street Journal asegura que el verdadero interés de Pekín por los activos de Hutchison Ports no reside tanto en las dársenas de Balboa, en el Pacífico, y de Cristóbal, en el Atlántico, que vienen acaparando el centro de atención. El económico estadounidense subraya que la clave de bóveda para China es la malla de terminales que el grupo con sede en Hong Kong explota en Europa. 

“Europa es un continente crucial para las ambiciones comerciales y diplomáticas de Pekín. Casi la mitad de las instalaciones en venta se encuentran en Europa o en el norte de África. Mientras tanto, los aranceles comerciales de Trump tienen al continente preparándose para una avalancha de productos chinos que han sido desviados de Estados Unidos”, asegura. 

En concreto, el brazo portuario de CK Hutchison opera en 13 puertos continentales, con cinco instalaciones en Países Bajos (tres en la dársena de Rotterdam), tres en Reino Unido y una en España (la terminal de BEST en Barcelona), entre otras. En nuestro país, la asiática está a la espera de que Bruselas autorice la entrada de MSC con el 50% de las acciones. Además, dispone de cinco plataformas en Egipto (cuatro en el Mediterráneo y una en el norte del mar Rojo), lo que supone una relevante huella en el estratégico choke point del canal de Suez. 

Como se recordará, CK Hutchison, propiedad del magnate hongkonés Li Ka-shing, está negociando la venta de su participación del 80% en Hutchison Ports a la alianza que comanda el armador napolitano Gianluigi Aponte, a través de su filial Terminal Investment Limited (TIL). También participan en la agrupación el gestor de activos estadounidense BlackRock y su fondo inversor Global Infrastructure Partners (GIP). La transacción está valorada en 19.000 millones de dólares en cash. 

CK Hutchison y el grupo comprador han acordado que Cosco tenga acceso a la información sobre la operación 

Según Bloomberg, CK Hutchison y el grupo comprador han acordado que Cosco tendrá pleno acceso a la información sobre la operación. Las tres patas de la agrupación no tienen inconveniente en que la corporación pública adquiera una participación en Hutchison Ports, avanzó The Wall Street Journal la semana pasada. Sin embargo, añade la agencia, aún no han tomado una decisión definitiva sobre los poderes que ostentará el grupo con sede en Shanghai en la sociedad que se haga con Hutchison Ports. 

El desembarco de Cosco obligará a una ampliación de la conversaciones exclusivas de 145 días, que suscribieron el magnate hongkonés y la triada que capitanea la ítalo-suiza MSC, que es la primera naviera de línea del mundo. Este periodo finaliza el próximo domingo 27 de julio. Las fuentes de Bloomberg consideran que su participación y el derecho de veto que demanda en el seno de la agrupación podrían quedar resueltos a finales de septiembre. 

SI COSCO ENTRA EN LA TRANSACCIÓN, CHINA AUMENTARÁ SU CAPACIDAD COMERCIAL EN EUROPA 

Las demandas de Cosco suponen un giro más en una transacción que se ha convertido en un símbolo de la rivalidad existente Pekín y Washington. Por una parte, el presidente Trump viene exigiendo que el canal de Panamá quede bajo el paraguas de EEUU. Por otra parte, además del estricto escrutinio del regulador de la competencia, su homólogo Xi Jinping está poniendo continuas piedras en el camino de las negociaciones para evitar que la operación vea la luz tal como estaba diseñada en un principio. La estructura original del consorcio otorgaba a TIL, la filial portuaria de MSC, la mayoría o la propiedad de todas las terminales de contenedores de Hutchison, excepto las dos de Panamá, cuyo control pasaba a manos de la estadounidense BlackRock. 

El grupo chino es la cuarta naviera de línea y el tercer operador de terminales de contenedores del mundo. En base al citado análisis de The Wall Street Journal, la ambición de China no está tanto en el importante rol que juega el canal de Panamá en el tráfico marítimo internacional, sino en mantener, y si puede, aumentar sus posiciones comerciales en Europa. Un hecho que avalaría este argumento es que los gobiernos de Xi Jinping y Lula da Silva se han aliado para abrir una conexión ferroviaria entre Brasil y el puerto peruano de Chancay, que explota un sociedad controlada por Cosco. Para la segundo potencia económica del mundo, el objetivo de esta actuación sería buscar una alternativa al canal de Panamá, reduciendo su dependencia del mismo.  

El Pentágono añadió al registro de empresas que identifica como de naturaleza militar a Cosco Shipping 

“Si el acuerdo se lleva a cabo […] con la participación de Cosco, la presencia portuaria de China en Europa se concentraría en empresas gestionadas por el gobierno. La compañía que abandonaría el continente sería Hutchison, una sociedad privada controlada por el multimillonario Li Ka-shing, de 96 años, que no siempre ha estado de acuerdo con Pekín”, señala la publicación norteamericana. 

En enero pasado, el Pentágono añadió al registro de compañías que identifica como de naturaleza militar a Cosco Shipping, allanando el camino para futuras acciones reguladoras. También sumó a ‘la lista negra’ al gigante logístico Sinotrans y a las empresas de construcción naval China Shipbuilding Trading y China State Shipbuilding Corporation, entre otros. 

Si Cosco queda fuera de la operación, la Nueva Ruta de la Seda (Belt and Road), un pilar troncal de la política de Xi Jinping para la expansión comercial del país en el mundo vía infraestructuras marítima o terrestres, perdería parte de sus capacidades en Europa. En declaraciones a The Wall Street Journal, Zongyuan Zoe Liu, investigadora principal para Asuntos de China del think tank Council on Foreign Relations (CFR), con sede en Nueva York, asegura que “los puertos europeos son los mejores en términos de activos e instalaciones”, y “tienen importancia internacional para el comercio”. En su opinión, “China es la mayor economía comercial del mundo” y “si quiere exportar más, necesita la infraestructura”. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *