La Generalitat de Catalunya ha escenificado su apuesta por el puerto catalán como dársena de referencia en este ámbito de negocio

En el centro: el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago Castellà, y la consejera de Territori de la Generalitat de Catalunya, Sílvia Paneque. | O.M.
Òscar Mateu Tarragona
26 de junio de 2025
La Autoridad Portuaria de Tarragona ya tiene firmados una veintena acuerdos con empresas ligadas a la eólica offshore, en el marco de su apuesta por convertirse en hub de este negocio. Así lo ha confirmado su presidente, Santiago Castellà, que ha especificado que se trata de entidades “de ámbito nacional e internacional”. La dársena catalana ha firmado “memorándums de entendimiento (MOU)” con ocho empresas “que manifiestan su interés” en su estrategia en eólica offshore, mientras que otras nueve “han firmado acuerdos de confidencialidad para continuar trabajando e intercambiando información” de cara al desarrollo del negocio en Tarragona, ha aclarado. La autoridad portuaria hace tiempo que venía estableciendo contactos para posicionarse en el mercado y ahora ha detallado una hoja de ruta por fases para convertirse en “hub de referencia en el Mediterráneo” de la cadena de valor de la eólica offshore.
“Sólo Barcelona tendrá los mismos calados que nosotros, pero no el mismo espacio”
Santiago Castellà Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona
El objetivo del recinto es el de convertirse en un espacio de ensamblaje y puerto para el transporte de los parques eólicos que se proyectan en el Mediterráneo en los próximos años. “El transporte marítimo de estas infraestructuras requiere unas condiciones climáticas muy estables que sólo son previsibles con total certeza para un máximo de 48 horas”, ha señalado Castellà, lo que posiciona a Tarragona “estratégicamente” para suministrar los molinos offshore a parques del litoral mediterráneo español, pero también de Francia e Italia. La autoridad portuaria quiere empezar a materializar su condición de hub para llegar a tiempo a un mercado europeo que se espera que se desarrolle a partir de 2028 y 2029.
Esa estrategia se proyecta en tres fases: en un primer momento el puerto quiere “dar cabida a la industria local catalana” de la eólica offshore. Ya a partir de 2026, se habilitarían espacios y recursos para que empresas del hinterland “puedan probar el ensamblaje de prototipos que están desarrollando”, ha explicado la directora Comercial de la autoridad portuaria, Genoveva Climent. En una segunda fase, “iremos escalando el negocio para integrarnos más en la cadena de valor, y se irán recibiendo aerogeneradores en el puerto de Tarragona”, los cuales se podrán gestionar en los muelles que Tarragona está preparando para dedicarlos a esta actividad. También en este periodo, que sería sobre los años 2028 y 2029, el puerto obtendría flotadores y ensamblaría los molinos para los parques que se irán desarrollando. La tercera fase consistiría “en una construcción serializada de flotadores”, un nivel que se alcanzaría con el aterrizaje de alguna empresa o empresas de producción de las piezas en el propio recinto portuario, ha explicado Climent.

