Los pliegos del concurso también recogen un desembolso de 6,3 millones de euros en obras y tasas de ocupación próximas al millón de euros

Autoridad Portuaria de Barcelona
Òscar Mateu Barcelona
31 de julio de 2024
La Autoridad Portuaria de Barcelona plantea un mínimo de 25 millones de euros de inversión a la compañía o empresas concesionarias que finalmente desarrollen y operen la nueva terminal de vehículos. La dársena catalana ya avanzó que requeriría un desembolso en el marco de su concurso para explotar la que será su tercera terminal de este tipo, dado que la futura concesionaria tiene que reconfigurar los espacios actuales en el muelle Príncipe de España para generar una mejor eficiencia en las operativas de automoción que se dan en ellos. En los pliegos, que ya han sido publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), la autoridad portuaria detalla un presupuesto concreto de 6,3 millones de euros sólo en trabajos de demolición de inmuebles y otras obras para generar la terminal. Asimismo, el futuro explotador también tendrá que afrontar una tasa mínima anual de ocupación de 984.601 euros, aunque el mismo documento establece que podrá recibir bonificaciones ligadas precisamente a su inversión en las obras.
100.000 coches al año
La autoridad portuaria exige unos tráficos mínimos de 100.000 coches anuales a partir de 2028
Se trata de algunas de las principales cifras de un concurso que ya ha empezado a rodar y determina algunas de sus fechas. La administración que preside Lluís Salvadó ha situado el límite para la presentación de ofertas el 13 de diciembre de este año, pero no realizará la apertura del sobre económico, el tercero de los que consta el concurso, hasta el 7 de marzo de 2025, paso previo a la elección de un candidato a explotar la terminal. En lo que respecta a los criterios de la adjudicación, la dársena se centra en las proposiciones más de tipo técnico: la mayor parte de los puntos se destinan a la propuesta estratégico-comercial para la instalación, la ordenación de los espacios o los proyectos en el ámbito de sostenibilidad medioambiental, además de los planes de los concursantes para el silo de vehículos que deberán levantar en el espacio. También la capacidad que tendrá ese silo, o las previsiones de tráfico que manejan los candidatos, tienen un perfil destacado.
Aunque algunos de los apartados quedan más abiertos a la propuesta del licitador, los tráficos sí incorporan una cierta determinación por parte de la autoridad portuaria. Ésta exige un mínimo de 100.000 unidades movidas cada año a partir de 2028, pero valora de cara a la adjudicación la mayor previsión adicional a esos volúmenes: cuanto más cercano en el tiempo sea el crecimiento por encima de esas 100.000 unidades -es decir, si llega en el mismo año 2028-, más puntos se llevará dicha oferta.
La terminal opta a ser explotada por terminalistas, navieras, fabricantes de coches u operadores logísticos
Además, los potenciales interesados deben acreditar una solvencia económica de seis millones de euros de patrimonio neto para acceder al concurso y disponer de ciertos requisitos en el apartado técnico: pueden presentarse empresas del negocio estibador, navieras, fabricantes de automoción o de logística especializada en este negocio. Eso sí, en el primer caso la empresa debe contar con una terminal de vehículos que en uno de los últimos tres años haya movido 100.000 coches, la misma cifra de producción que se le exige, sólo en el último año, a un eventual fabricante. En el caso de los armadores, deben disponer de, al menos, dos buques car carrie o Ro-Ro en su flota, y si se trata de operadores logísticos se les exigen operativas de gestión de 200.000 vehículos en uno de los últimos tres años.

