El recinto catalán iniciará, en el próximo lustro, el mayor ciclo inversor de su historia con las infraestructuras copando el despliegue económico
Por Alejandro Flores García –
22 abril, 2026
El puerto de Barcelona ha presentado este miércoles su quinto Plan Estratégico, que comprende el periodo 2026-2030. Y lo hace poniendo en el centro la planificación de infraestructuras que respondan al aumento previsto de tráficos, y a un sector cada vez más marcado por las disrupciones. “Debemos ir por delante con las infraestructuras, porque son la mejor forma de hacer frente a las disrupciones que estén fuera de nuestras manos y minimizar el impacto en nuestros clientes”, ha sentenciado el presidente del puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell.
La hoja de ruta que seguirá el recinto catalán hasta el 2030 mantendrá los ejes de la sostenibilidad económica, social y ambiental. Es en la vertiente económica donde el puerto de Barcelona equilibrará el despliegue económico necesario para el próximo lustro, al que el jefe de Estrategia, Jordi Torrent, ha bautizado como el “ciclo inversor más importante en la historia moderna” del recinto, con la viabilidad financiera de su infraestructura. En este sentido, se priorizará alcanzar un modelo de financiación “sostenible” a través de aumentar “sustancialmente” su cash flow.
Desarrollo de infraestructuras financieramente sostenibles
“Indudablemente deberemos aumentar nuestro endeudamiento, que ahora es nulo. También, estamos atentos a posibles subvenciones que puedan surgir, como es el caso del próximo ciclo de los Fondos Europeos CEF (Mecanismo Conectar Europa o Connecting Europe Facility), que comienza en enero del 2027. Por otro lado, estamos tramitando una revalorización de terrenos que representará también un incremento de nuestro cash flow”, ha concretado José Alberto Carbonell.
Gran parte de las inversiones que se acometerán tienen que ver con la reordenación Sur del puerto de Barcelona, donde se concentrarán los nuevos accesos viarios y ferroviarios; las terminales intermodales previstas en el Plan Director Urbanístico, y la actividad de contenedores con la futura terminal del muelle Nou Catalunya. En este sentido, como actuaciones que se han enumerado en el Plan Estratégico –aunque no necesariamente deben estar ejecutadas en el próximo lustro, sino en el horizonte 2040– destaca la prolongación del muelle Prat, donde se ubica la terminal BEST; la construcción de los muelles Catalunya y Jaume I, donde se trasladará la actividad de contenedores que ahora se comparte con la terminal de APM, o la prolongación del muelle Adossat.
Mapa de las principales actuaciones infraestructurales que se acometerán en los próximos 15 años en el puerto de Barcelona
El foco en las infraestructuras no solo responde a las disrupciones que impactan al transporte marítimo, sino también a otros factores como la creciente demanda inmologística y, particularmente, el “agotamiento” del espacio colindante por donde el puerto puede crecer. Razón de ello es la inclusión del puerto “logístico” –la Zona de Actividades Logísticas, operada por Cilsa– por primera vez en la historia de un Plan Estratégico del puerto. En este sentido, en la hoja de ruta se menciona la nueva parcela que se adjudicó Cilsa en el aeropuerto de El Prat. Para paliar la falta de suelo logístico, Carbonell ha asegurado que se está trabajando con la Generalitat para buscar soluciones.

Pasando al capítulo de la sostenibilidad ambiental, y en línea con el Plan de Transición Energética, el objetivo general es reducir un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2030, como paso previo para alcanzar la neutralidad climática en el 2050. Y en el ámbito social, el V Plan Estratégico pone el foco en la generación de empleos de calidad, la formación y la captación de talento, y en el impulso de actividades vinculadas a la economía azul, la innovación y el conocimiento. En este sentido, se ha integrado el Plan Estratégico del Port Vell en el Plan Estratégico de la Autoridad Portuaria de Barcelona.

