El Ejecutivo europeo ofrece asesoramiento para evitar prácticas anticompetencia a la entente terminalista para adquirir maquinaria eléctrica

‘Straddle carriers’ eléctricos de APM Terminals en el puerto de Barcelona, en 2024 | Òscar Mateu
El Mercantil Barcelona
9 de julio de 2025
La Comisión Europea no cierra el paso a que la alianza de terminales que lideran APM Terminals y DP World para descarbonizar la actividad portuaria efectúe compras conjuntas de equipos de estiba eléctricos. Bruselas ha emitido una “guía informal”, es decir, una especie de asesoramiento preliminar, en la cual “no considera que el acuerdo propuesto” por la alianza “plantee cuestiones” contrarias a los tratados de la Unión Europea en materia de competencia. Eso sí, el Ejecutivo que dirige Ursula von der Leyen plantea algunas condiciones para que dicha iniciativa no caiga en prácticas anticompetencia.
APM Terminals y DP World lanzaron la iniciativa Zero Emission Port Alliance (ZEPA) en 2023
El comunicado que ha emitido el organismo comunitario es en respuesta a una solicitud en este sentido que APM Terminals presentó en diciembre de 2024. No es en sí mismo una autorización expresa para que se realicen las compras, sino que se trata de un mecanismo que “ayuda a las empresas a tomar decisiones informadas, en materia de competencia, sobre sus acuerdos o prácticas unilaterales”. La petición de APM se enmarca en su iniciativa Zero Emission Port Alliance (ZEPA), que lanzó junto a la también terminalista DP World a finales de 2023 con el objetivo de facilitar la transición energética de las estibadoras. Esta alianza cuenta actualmente con la participación de los puertos de Rotterdam (Países Bajos) y Aarhus (Dinamarca), las también estibadoras Patrick y SSA Marine, los fabricantes de maquinaria portuaria ZPMC y Sany y las compañías ligadas a componentes eléctricos CATL, Rocsys, Kempower e Inductev.
Como recuerda Bruselas en su comunicado, el acuerdo entre las empresas “busca reducir los costes para los operadores de terminales portuarias mediante el ‘pooling’ de una parte de su demanda futura” de maquinaria eléctrica. Ello aporta “más predictibilidad” de esa futura demanda a los fabricantes, por un lado, y también mejora “la interoperabilidad entre los equipos de carga producido por varios fabricantes”. Este último caso se refiere a las compañías como CATL, Rocsys y las demás. “La mayoría de compañías usuarias de equipos ‘straddle carrier’ o ‘shuttle carrier’ en los puertos europeos utilizan maquinaria diésel. Se han mostrado reacios al uso de maquinaria con propulsión a batería por los altos costes y por la falta de interoperabilidad entre las máquinas y los distintos cargadores”, añade la Comisión Europea.
El ‘pooling’ busca reducir los costes de la adquisición de maquinaria portuaria eléctrica
A modo de condiciones, el Ejecutivo comunitario puntualiza que el acuerdo debe salvaguardar “que los terminalistas participantes puedan continuar adquiriendo estas máquinas de forma independiente” y que “el volumen de demanda que ser realice conjuntamente sea limitado, de forma que no se generen efectos anticompetencia entre los fabricantes de los productos”. Asimismo, Bruselas también advierte de que “el intercambio de información sensible entre los terminalistas se limite a lo estrictamente necesario para el funcionamiento del acuerdo”, y no trascienda a ámbitos que sí puedan derivar en prácticas oligopólicas.

