
El puerto británico de Felixstowe mueve más de 4 millones de TEUs y recibe alrededor de 2.000 barcos cada año, incluidos los buques portacontenedores de mayor capacidad en la actualidad.
- 11 octubre 2024 05:20Jaime Pinedo
La próxima revisión del régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (EU ETS) deberá abordar también los efectos del Brexit en el transporte marítimo, al otorgar a los puertos británicos una ventaja competitiva frente a los comunitarios por los derechos de emisión que deben pagar las navieras.
BILBAO. La aplicación del EU ETS, que entró en vigor el pasado 1 de enero en los países miembro de la Unión Europea, implica la obligación de pagar un impuesto por las emisiones de CO2 de los buques de más de 5.000 GT que hacen escala en puertos de la Unión Europea.
De esta forma, un buque que navega entre dos puertos de la UE debe pagar el citado impuesto durante toda la duración del viaje, mientras que otro que navega entre un puerto no perteneciente a la UE y un puerto de la UE debe pagar el impuesto al carbono por el 50% del viaje. Durante este año 2024, la UE sólo exige el pago del 40% del ETS, que aumentará progresivamente hasta el 70% en 2025 y será del 100% a partir de 2026.
Escalas en Reino Unido
Sin embargo, el ETS presenta una vía de agua, un resquicio legal, en el Brexit o salida del Reino Unido de la UE, que hace que las escalas en los puertos británicos puedan contar como primera o última escala antes de un puerto de la UE. Así, por ejemplo si un buque navega de Houston, en Estados Unidos, a Róterdam, en Países Bajos, la línea naviera deberá informar de las emisiones correspondientes al 50% del trayecto, ya que viaja entre un puerto no perteneciente a la UE y un puerto de la UE.
EL DATO
50%
PAGO ETS. Un buque que viaja entre Houston y Róterdam con escala en Felixtowe sólo debe pagar el 50% del trayecto entre Reino Unido y Países Bajos
Sin embargo, si ese mismo buque hace escala en el puerto inglés de Felixstowe en la misma ruta entre Houston y Róterdam, la naviera está exenta de pagar cualquier impuesto sujeto al régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea por el trayecto entre Houston y Felixstowe, ya que ambos son puertos no pertenecientes a la UE, por lo que únicamente debería pagar el ETS del 50% del corto trayecto entre Felixstowe y Róterdam.
Distorsión del mercado
A pesar de lo bienintencionado de la medida, estos primeros meses de aplicación de la UE ETS han sacado a la luz algunas lagunas que la consultora Sea-Intelligence ha analizado en un estudio que revela que los servicios entre Asia y el norte de Europa con un primer puerto de escala fuera de la UE (normalmente el Reino Unido) permitirán a las navieras eludir gran parte de sus obligaciones en el marco del EU ETS.
“El Reino Unido no tiene intención de someter el transporte marítimo internacional a medidas de comercio de emisiones similares al régimen de la UE”, afirma el reciente informe “Net zero and UK shipping” publicado por la Cámara de los Comunes británica
De esta forma, una vez que la Unión Europea ha incluido a los puertos de Tanger-Med (Marruecos) y Port Said (Egipto) en el EU ETS, los puertos del Reino Unido están resultando beneficiarios de la distorsión del mercado que supone la implementación del sistema, tal y como está actualmente formulado, ya que las navieras pueden optar por añadir una escala en un puerto británico como Liverpool, Felixstowe o Southampton, a sus itinerarios entre Asia y el norte de Europa antes de hacer escala en los puertos de la UE.
Una solución pasaría por vincular el sistema de derechos de emisión británico con el de la UE
Mientras el proceso de revisión de la directiva del ETS sigue su curso, Turquía, un país que por su ubicación geográfica podría jugar, al igual que Reino Unido, un papel distorsionador en los objetivos climáticos de la UE, ha anunciado recientemente su intención de implementar su propio sistema de fijación de precios del carbono similar al ETS, para alinear así sus propias leyes con las de la UE, eliminando la posibilidad de convertirse en un refugio fiscal ETS.
A pesar de que las respectivas ambiciones climáticas del Reino Unido y la Unión Europea son de similar alcance, resulta complejo superar la diferencia de precios y las diferencias de diseño en ambos esquemas, con todo lo que supone para el transporte marítimo. La solución más obvia pasaría por vincular ambos sistemas, ya que Reino Unido formaba parte del sistema de comercio de emisiones de la UE antes del Brexit y el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre Bruselas y Londres establece que ambas partes deberían “considerar seriamente” la posibilidad de vincular ambos sistemas de comercio de emisiones .


