Las guerras en Gaza y Ucrania dominan un negocio ajeno ya al exceso del tonelaje y que mantiene su frenesí de fletar más buques

Portacontenedores de MSC y Maersk atracados en la terminal de APM Terminals en Algeciras | Autoridad Portuaria de Algeciras
IÑAKI CARRERA Bilbao
7 de marzo de 2024
La crisis del Mar Rojo, y en menor medida la guerra en Ucrania, continúan marcando el ritmo operativo y del negocio de los armadores de transporte de contenedores entre Asia y Europa. Por el momento, las navieras se han olvidado del temido exceso de tonelaje, colocando con celeridad cualquier nueva entrega, y siguen manteniendo su frenesí a la hora de cerrar contratos de fletamento a pesar de los elevados precios. Con este telón de fondo, se han producido movimientos de calado, como el ‘sorpasso’ de la ítalo-suiza MSC a la danesa Maersk en esta ruta interoceánica principal, y el desembarco de un número significativo de pequeños armadores para las exportaciones chinas con destino a Rusia. Estas compañías han cubierto el hueco dejado por los gigantes de la industria tras la invasión de Ucrania por parte del país que preside Vladimir Putin de hace casi dos años.
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