DIARIO DE PUERTOS Y NAVIERAS – 31/01/2024
El principal puerto de Marruecos está siendo el principal beneficiado de la situación que se vive frente a las costas de Yemen y sus consecuencias, que han llevado a las navieras a desviar sus buques de la ruta del Canal de Suez y llevarlos hacia el Cabo de Buena Esperanza, convirtiendo así a Tánger Med en un puerto cuya actividad ha aumentado gracias, fundamentalmente, a que se ha convertido en un centro de trasbordo de mercancías.
Una tendencia que, unido a las tasas marítimas medioambientales europeas, ha limado la influencia del Puerto de Algeciras en el Estrecho de Gibraltar ya que, además, el español es un puerto que no cuenta con espacio para seguir creciendo, como ocurre en Valencia, y que tiene una capacidad de almacenamiento que está prácticamente al límite.
Según informa La Vanguardia, «las condiciones de Tánger Med son, por ahora, las ideales para el funcionamiento actual de transporte marítimo entre Asia y Europa. Puede mover hasta nueve millones de Teus anuales, un millón de vehículos y 700.000 camiones. Cuenta, además, con conexiones a 86 puertos del mundo, sus tarifas son más bajas y sobre él pesa una menor presión ambiental, lo cual lo hace más atractivo a ojos de las navieras. Los objetivos de Marruecos pasan, parece ser, por convertir Tánger Med en el principal hub portuario del Estrecho de Gibraltar, una meta que se aproxima debido al impacto negativo de la crisis en el Mar Rojo sobre otros puertos mediterráneos como Barcelona, Valencia o Algeciras, el principal damnificado. Respecto a este último, los empresarios lamentan la «década pérdida» para poner en marcha proyectos que impulsaran su papel, incluyendo mejores conexiones ferroviarias o el aumento de la capacidad, entre otros«.


