Bruselas esquiva la moratoria del ETS pese a la petición de una docena de países de retrasarlo

España, obligada por su papel en la presidencia de turno de la UE, mantiene su neutralidad, aunque desliza su defensa de una moratoria

Reunión del Consejo Europeo de Ministros de Transporte celebrado hoy en Bruselas | Unión Europea

IRENE LIÑÁN Madrid

4 de diciembre de 2023

La Comisión Europea ha evitado entrar de nuevo el debate del sistema de comercio de derechos de emisiones en el sector del transporte marítimo de mercancías (ETS, por sus siglas en inglés) durante la celebración hoy del Consejo Europeo de Ministros de Transporte. Ello pese a que una docena de países, entre los que se sitúan Países Bajos, Bélgica y Dinamarca, han intervenido, esta vez con más contundencia de la habitual, para unirse a los del sur de Europa y del Mediterráneo y apoyar su petición de una moratoria que retrase la aplicación de esta medida, prevista para el próximo 1 de enero.

Tres actores clave del negocio como Países Bajos, Bélgica y Dinamarca defienden también una moratoria

“Nosotros apoyamos la ampliación del ETS al modo marítimo porque reconocemos su importancia para comenzar la transición ecológica en los buques de mercancías, pero hemos pedido que se preste atención a la posibilidad de desvíos de tráfico hacia puertos de países ajenos a la Unión Europea”, ha señalado el ministro holandés Mark Harbers. Incluso ha puesto sobre la mesa la posibilidad de iniciar una interlocución con Reino Unido y con “países que hayan apoyado el Acuerdo de París” como salida alternativa antes de aplicar plenamente el sistema de cobro de emisiones en el transporte marítimo europeo. Bélgica también ha apoyado esta petición conjunta porque, reconoce, “podría llevar a la fuga de carbono, a la pérdida de competitividad de nuestros puertos y a la evasión fiscal”.

Dinamarca, por su parte, ha emplazado a “estudiar un poco más y más despacio el tema para ver cuál es el efecto del ETS en el sector marítimo”. Cabe destacar que Países Bajos y Bélgica cuentan con los dos puertos más potentes de Europa en materia de importación y exportación de mercancías; y Dinamarca supone una pica clave en el negocio naviero. Sin embargo, la comisionada europea de Transportes, Adina Valean, ha pasado de puntillas por la cuestión, manteniendo el tono de estos últimos meses en torno a la posible moratoria. “Tendremos mucho cuidado”, ha prometido. “Seguiremos muy de cerca las posibles fugas de carbono y la pérdida de competitividad”.

Con esto, ha cerrado de nuevo la puerta a revisar el calendario de aplicación de esta medida y, en todo caso, ha emplazado a hacer uso de la cláusula de revisión con la que cuenta la normativa ante efectos indeseados. “Si vemos que la cosa va mal encaminada, intervendremos y corregiremos el rumbo”, ha afirmado Valean. Una actitud que también ha reprochado Malta, que asegura que “lo que temíamos que ocurriera ya está ocurriendo”. Según ha denunciado su ministro del ramo, “en Malta ya hay efectos de contagio al resto de la economía porque las importaciones y exportaciones pasan por nuestro puerto” y lamenta “que se quieran activar medidas a posteriori y no antes”.

Grecia se ha convertido en la excepción del sur ante la demanda de una moratoria del ETS en el shipping

La postura en contra de la calendarización actual de la normativa ETS ha sido unánime entre los países del sur de Europa, que buscan también que se añadan más instalaciones a a la lista de puertos vecinos que no contarán como recintos de escala. Sólo Grecia ha preferido ponerse de perfil y no entrar a pedir abiertamente una moratoria. “Estamos de acuerdo en armonizar la legislación y apoyamos firmemente la iniciativa para la descarbonización porque estamos en un momento crítico para aplicar los compromisos del Pacto Verde Europeo”, ha comentado el ministro griego de Transportes, sin entrar a valorar la iniciativa de otros ministros, como el italiano, Matteo Salvini. “Podemos perder tráfico, negocio y transferiremos las emisiones de CO2, con todo lo que ello implica, a puertos de fuera de la UE”, ha lamentado Salvini.

Esta posición ha sido compartida por Portugal, Chipre, Francia y Croacia, que ha pedido además que “se supervise todo desplazamiento de operaciones a puertos de países terceros”. Todos ellos han insistido en la necesidad de identificar los posibles fallos y de afrontarlos y corregirlos lo antes posible, “incluso antes de que se produzcan”, como ha señalado el Gobierno chipriota. Por último, Matteo Salvini ha solicitado que la Comisión y el Consejo Europeos “paren el reloj para aplicar la transición verde de la manera y con los tiempos debidos y adecuados, para que no salga el tiro por la culata” y considera los tiempos actuales “una imposición de Bruselas”.

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