La oferta técnica conjunta de las dos empresas plantea un «uso intensivo» de la terminal ferroviaria de La Boella

Autoridad Portuaria de Tarragona
Òscar Mateu Barcelona
12 de mayo de 2026
La ‘joint venture’ de Cosco Shipping y PTP para la terminal multipropósito de Tarragona prevé poner en marcha la nueva infraestructura a finales de 2028. Así se desprende de la oferta técnica que han presentado ambas empresas por la instalación del muelle de Andalucía, y que la Autoridad Portuaria de Tarragona ya ha valorado. La propuesta también plantea “un funcionamiento claramente intermodal” de la instalación, según fuentes del recinto, e integra actividad en las terminales ferroviarias de Guadalajara-Marchamalo y La Boella, ambas propiedad de la rada catalana.
La oferta económica revelará si Cosco y PTP también optan a la gestión directa de La Boella
De hecho, fuentes conocedoras han trasladado que Cosco y PTP prevén realizar “un uso intensivo” de La Boella, en particular, pero todavía se desconoce si optan a su gestión directa: como se recordará, era una de las opciones que planteaba el concurso de la terminal multipropósito. Fuentes del puerto han trasladado que este extremo se conocerá con la apertura del sobre con la oferta económica de ambas empresas, previsto para este miércoles 13 de mayo.
Sea como sea, los ofertantes sitúan la red ferroportuaria ligada a la terminal como “uno de los elementos estructurales del modelo operativo planteado, otorgando un papel relevante al corredor Ebro-Henares”, según traslada la autoridad portuaria. La idea es que La Boella, adyacente a la terminal multipropósito en Tarragona, sirva de nodo para conectar con un hinterland ibérico a través de terminales como Guadalajara, pero también las aragonesas de Zaragoza Plaza y Platea (Teruel). La instalación multipropósito desplegará “un desarrollo progresivo de los corredores ferroviarios mediante servicios regulares en trenes-bloque”, con “contenedores destinados a tren que serán preparados entre 24 y 48 horas antes de la salida del convoy”. Igualmente, la propuesta establece “un objetivo operativo consistente en tiempos máximos de permanencia de 36 horas entre buque y tren”.

