El conflicto podría agravarse en los próximos días
Por El Canal Marítimo y Logístico –
7 enero, 2026
El servicio de amarre en el puerto de Bilbao está sufriendo una serie de turbulencias debido a la propuesta de cambios en la prestación de los servicios por parte de la empresa, P&O Reyser, y el rechazo sindical a estas modificaciones por la parte sindical, encabezada por LAB.
Este servicios es imprescindible para el normal desarrollo de la actividad en los puertos puesto que la llegada y salida de barcos no entiende de horarios ni festividades y los amarradores garantizan la atención en el tráfico portuario y ante cualquier contingencia, un servicio 24/365.
Desde la empresa se ha planteado un nuevo sistema de organización del trabajo, que entraría en vigor el próximo 16 de enero, con el objetivo de corregir “graves disfunciones organizativas y económicas” que comprometen la sostenibilidad del servicio. Desde el sindicato se califica de “inasumible” la modificación sustancial de las condiciones de trabajo propuesta y se han convocado seis jornadas de huelga, cinco de ellas ya consumadas, para prevenir la “precarización” de las condiciones de trabajo.
Los antecedentes
El servicio de amarre en el puerto de Bilbao ha vivido más de tres décadas de paz social, basada en el acuerdo entre las partes. Ahora la patronal pretende un cambio en las condiciones de trabajo y los sindicatos han llevado esta modificación a los Tribunales, amenazando con “endurecer” la respuesta en caso de no llegarse a un acuerdo.
Los amarradores del puerto de Bilbao han convocado movilizaciones (Foto: LAB)
Desde la empresa se argumenta que la jornada anual establecida en convenio es de 1.772 horas de trabajo efectivo, pero que el sistema actual no permite alcanzar ni la mitad de dicha jornada. Aunque la plantilla total es de 60 amarradores, en la práctica solo se dispone de 10 en base y otros 10 en retén domiciliario, un modelo que provoca infradotación real del servicio e infrautilización estructural de la jornada laboral y que genera “importantes sobrecostes” derivados los costes adicionales de activación del retén domiciliario.
El sistema propuesto por la empresa se basa en turnos de 12 horas, en ciclos de 4 días de trabajo y 4 de descanso, eliminando el retén domiciliario. Este modelo permitiría contar con 30 amarradores en turno de guardia, frente a los 20 actuales, mejorando la capacidad operativa incluso en situaciones de bajas médicas.
Entre otros problemas, desde Amarradores del puerto de Bilbao se estima que el absentismo laboral llega hasta el 23% de la plantilla. Este es uno de los puntos de desacuerdo, puesto que desde LAB, su coordinadora general Garbiñe Aranburu, califica de “bulo” esta afirmación y responde que “la vía para reducir el absentismo es la prevención”.
Otro de los caballos de batalla es el incremento de las jornadas, hasta las 2.100 horas anuales según el sindicato, además de la reducción de las vacaciones y el incumplimiento de los tiempos legales de descanso. La empresa lo niega y responde que el nuevo sistema mantiene la jornada laboral, el salario fijo y las condiciones laborales esenciales; respeta los días de vacaciones; homogeneiza la jornada de encargados y amarradores; e incluye una compensación económica por la eliminación del retén domiciliario.
Avisa la empresa que los dos últimos ejercicios, años 2024 y 2025, han tenido resultados a la baja de un 50% y un 70% menores, llevando a la empresa a unos previsibles “números rojos” si no se toman medidas urgentes de racionalización. El conflicto está servido.


